Un estudio sobre los efectos del cambio climático en la población de quebrantahuesos del Pirineo central ha detectado la presencia en esa zona de alta montaña de insectos portadores de enfermedades de origen africano, con incidencia directa sobre la mortalidad de esa especie en peligro de extinción.
Se trata del mosquito Cullex, vector del virus de la fiebre del Nilo Occidental, y de la mosca negra, transmisora de la malaria aviar, ambos procedentes de África y que afectan principalmente a las aves, aunque “pueden optar por otras presas -incluso humanos- y alcanzar áreas urbanas”, ha señalado la investigadora Úrsula Hoffel, del IREC/CSIC.
El estudio, liderado por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y la Fundación Iberdrola España, con la colaboración del CSIC y de las Universidades de Zaragoza y Castilla-La Mancha, ha demostrado que las condiciones ambientales actuales de las montañas españolas -con temperaturas más elevadas- explican que vectores antes no presentes en España se desarrollen ahora en esas zonas y causen la muerte de especies.
Así lo ha asegurado Gerardo Báguena, director de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, quien ha subrayado que el problema “no está asociado sólo al quebrantahuesos, sino a cualquier organismo vivo, incluso personas”.
Incidencia en humanos
Según el Centro Europeo de Enfermedades Infecciosas, el virus de la fiebre del Nilo ha provocado la muerte de un centenar de personas en Europa y afecta a unas 1.500, y “si tenemos en cuenta que solo el 10 por ciento de los humanos que son picados por ese mosquito son los que luego lo padecen, es muy posible que el nivel de exposición a la enfermedad sea mucho mayor”, ha subrayado Báguena.
“Antes pensábamos que las montañas eran un medio hostil para ciertos vectores y ahora sabemos que no, que están presentes en Pirineos y probablemente en otros sistemas montañosos españoles, y esto será determinante para plantear modelos de conservación de especies, silvestres y domesticas, pues este virus es capaz de matar también caballos, vacas, etc”, ha insistido.
Además, “carecemos de medidas profilácticas”, por lo que, una vez identificada la especie de mosquito Culex presente en la zona y su ciclo biológico que tiene, habría que actuar en las áreas donde se reproducen las larvas del mosquito.
Rueda de prensa sobre el hallazgo en el Pirineo central de insectos capaces de transmitir la fiebre del Nilo y la malaria. En la imagen, Fernando García, presidente de la Fundación Iberdrola. Foto: José Ramón Ladra
Insectos y cambio climático
Según Javier Lucientes, catedrático de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, “hay muchas enfermedades transmitidas por vectores y el cambio climático afecta de manera alarmante su dispersión por el mundo”.
“El cambio climático influye de forma directa sobre estos artrópodos porque son de sangre fría y las temperaturas más suaves les favorecen y les permiten alargar mucho su periodo de actividad”, ha explicado.
Hasta el momento, se ha acreditado la muerte por el virus de unos diez ejemplares de quebrantahuesos en cautividad en Europa y se han detectado anticuerpos de la enfermedad en los individuos silvestres estudiados.
Y “teniendo en cuenta que solo actuamos sobre un 4 o un 5 por ciento de la población total presente en Pirineos, podemos concluir que el 95 por ciento de los ejemplares está expuesto al virus”, ha matizado Báguena.
Capacitación en enfermedades transmitidas por vectores
Fecha:
Miércoles, Noviembre 7, 2018 - 16:15
La ARMADA NACIONAL de Colombia a través Jefatura de Desarrollo humano y Familia y la Dirección de Seguridad y Salud en el Trabajo (DISSAT), en convenio establecido con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), está capacitando en enfermedades transmitidas por vectores al personal de las diferentes unidades de la Institución, esto con el firme compromiso de que cada uno de estos tripulantes presten asesoría a todas aquellas personas que lo requieran en las diferentes regiones a nivel nacional.
La fiebre amarilla es una enfermedad vírica aguda, producida por un arbovirosis, de carácter hemorrágica, transmitida por mosquitos infectados y puede ser prevenible por vacuna. El término "amarilla" hace referencia a la ictericia que presentan algunos pacientes. Ha sido causa de una importante mortalidad y letalidad en vastas zonas de las regiones tropicales de África y las Américas.
La vacunación es la medida preventiva más importante, es segura, asequible y ofrece una inmunidad efectiva posterior a dos semanas posteriores a su aplicación, en el 95% de las personas vacunadas. El virus de la fiebre amarilla tiene como vector principal los mosquitos, que transmiten el virus de un huésped a otro, principalmente entre los monos, pero también del mono al hombre y de una persona a otra. Hay varias especies diferentes de mosquitos Aedes y Haemogogus que transmiten el virus.
Tratamiento
No hay tratamiento específico para la fiebre amarilla, solo medidas de sostén para combatir la fiebre y la deshidratación. Las infecciones bacterianas asociadas pueden tratarse con antibióticos. Las medidas pueden mejorar el desenlace de los casos graves y están disponibles en todas las zonas del país. La letalidad es alta.
La vacuna está contraindicada en personas con las siguientes condiciones
- Inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, por ejemplo, antecedentes de timectomía, leucosis, linfomas, procesos neoplásicos o en terapia de larga evolución con corticoides, antineoplásicos o radioterapia, así como en personas afectadas de infección por el VIH;
- Alergia grave a la proteína del huevo; en caso de aplicarse, puede presentarse urticaria, exantema y crisis de bronquitis asmática (un caso por millón);
- Reacción anafiláctica previa a la vacuna
- Haber recibido vacunación para cólera o fiebre tifoidea en las tres semanas previas
- Mujeres en estado de gestación y mujeres en lactancia, hasta el año de edad del bebé
- Las personas con trastornos del timo o inmunodeficiencias graves
- Personas de 60 años y más
- No se debe administrar simultáneamente las vacunas contra la fiebre amarilla y el cólera
- Presencia de enfermedad febril aguda
Prevención y recomendaciones- La vacuna contra la fiebre amarilla es gratuita y existen puntos de vacunación en el país para los viajeros. La vacuna se aplica una sola vez.
- El control de los mosquitos es un factor fundamental para la prevención, en zonas urbanas puede reducirse eliminando los potenciales criaderos.
- El esquema de vacunación en Colombia tiene como objeto a la población de 18 meses de edad; no obstante, en las zonas endémicas se vacuna desde los 12 meses.
- Para controlar los brotes se debe garantizar la vacunación de toda la población, especialmente la población ubicada en zonas de riesgo (1 A y 1 B), o personas que planeen viajar a ellas.
- Todo niño que no sea vacunado a los 18 meses es considerado de riesgo para adquirir la enfermedad; por lo tanto, se debe asegurar que reciba su dosis según el esquema de vacunación.
- A toda persona mayor de 18 años se le debe realizar obligatoriamente la encuesta previa a la vacunación contra la fiebre amarilla y con un solo elemento que salga positivo, no se puede aplicar la vacuna.
La edad límite para aplicar la vacuna es hasta los 59 años, 11 meses y 29 días de edad. No está autorizada su aplicación para personas de 60 años y más, por el riesgo que esto implica para la salud del usuario.
-Todo viajero nacional que requiera movilizarse a municipios de alto riesgo para fiebre amarilla, categorías (1 A y 1 B, según el Plan de control de fiebre amarilla 2012), debe tener una dosis de vacuna en cualquier etapa de su vida.
- Todo viajero nacional e internacional que visites los parques nacionales naturales deben estar vacunados dentro de los tiempos estipulados (quince días antes del viaje). A los viajeros internacionales procedentes de Angola, República Democrática del Congo, Uganda y Brasil se les solicitará el Certificado Internacional de Fiebre Amarilla para el ingreso a Colombia.
- Todo viajero nacional que requiera la vacuna de fiebre amarilla puede solicitarla en la IPS autorizada para esta aplicación.
Son departamentos de alto riesgo para fiebre amarilla: Amazonas, Arauca, Caquetá, Casanare, Cesar, Guanía, Guaviare, La Guajira, Meta, Putumayo y Vichada. El departamento del Vaupés por presentar las mismas condiciones ecológicas de los departamentos vecinos, se incluye en este grupo, aunque en los antecedentes históricos no se reportan casos de fiebre amarilla, ni evidencia de circulación viral.
- Magdalena: El distrito de Santa Marta y los municipios de Ciénaga y Aracataca.
- Norte de Santander: Los municipios de Convención, El Carmen, El Tarra, Teorama, Cucutilla, Sardinata, Tibu, El Zulia, Cúcuta, Abrego, Arboledas, Bochalema, Hacari, Ocaña, Pamplonita, San Calixto, San Cayetano y Santiago.
- Santander: Los municipios de Encino, Puerto Wilches, Bucaramanga, Barrancabermeja, Charala, Coromoro, Playón, Floridablanca, Girón, Piedecuesta, Rionegro, Sabana de Torres, Socorro y Surata.
- Bolívar: Los municipios de Cantagallo, Morales, San Pablo y Simití.
- Boyacá: Los municipios de Paez y Paya.
- Huila: Los municipios de Acevedo, Algeciras, Garzón, Guadalupe y Suaza.
El departamento del Huila es una de las regiones donde se presentan los mayores casos de secuales por el virus del zika.
Un estudio revelado por Profamilia evidenció los graves efectos que el virus del zika dejó en la salud sexual y reproductiva de las mujeres en Colombia, epidemia que se registró entre los años 2015 – 2016 con más de 58.838 casos de esta enfermedad.
La evaluación permitió conocer que durante este periodo más de 18.117 mujeres resultaron con los síntomas, luego que se confirmara que las madres gestantes que resultaron afectadas tuvieron 318 niños con casos de microcefalia y otros defectos congénitos del Sistema Nervioso Central asociados a virus zika.
El estudio adelantado en Bogotá, Barranquilla, Cúcuta y San Andrés, mediante entrevistas y grupos focales como mujeres gestantes diagnosticadas e informantes claves de la comunidad, permitió descubrir una serie de falta de acciones para disminuir la afectación por esta epidemia que se registró especialmente en las regiones donde hace presencia el zancudo ‘Aedes aegypti’, que son en su gran mayoría las que tienen un clima cálido.
Luz Janeth Forero Martínez, gerente de Proyectos e Investigaciones de Profamilia, confirmó que en la evaluación se evidenció la necesidad de estar preparados para enfrentar esta serie de virus que llegan al país; y que afectan la salud de forma diferenciada tanto en las mujeres como en los hombres.
“Nos dimos cuenta que las más afectadas por el zika en Colombia, fueron especialmente las mujeres, porque miramos cómo la política se incorporó y aplicó para afrontar la epidemia”, subrayó.
La investigadora destacó que para este tipo de casos transmitidos por vectores, como el zika, se requiere de acciones que trasciendan a los programas clásicos de intervención de salud pública como el manejo de aguas, control del virus y protección de la picadura; para incorporar acciones más de fondo soportadas en estudios e investigaciones que garanticen la prevención y los derechos sexuales y reproductivos de las personas.
“Este fue un tema que debió abordarse desde el principio, pero cómo no se comprendió que el zika era un problema de género y mucho menos de salud sexual y reproductiva; todo el abordaje se concentró en el vector y cómo erradicábamos el mosquito, haciendo campañas de fumigación y demás; pero las acciones de la prevención de la maternidad en tiempos de zika no fueron las suficientes”, indicó.
Trasmisión sexual
Es por eso que aseguró que “entender el zika como una enfermedad de trasmisión sexual fue un poco más tardío, lo que generó una influencia en la ocurrencia de los efectos sobre las gestaciones que originaron las enfermedades en los recién nacidos”.
Dijo que uno de los principales problemas encontrados en este proceso de atención en la época de la epidemia, fueron las barreras que muchas mujeres encontraron en el mismo sistema de salud, con la falta de una promoción y puesta en marcha de una forma más amplia de los planes anticonceptivos que se suman a la información de una interrupción temprana del embarazo en los casos que la ley los establece.
“Se encontró la ausencia de acciones con enfoque en salud sexual y salud reproductiva, la limitada articulación intersectorial y las actitudes, comportamientos y conocimientos a nivel comunitario de las formas de contagio tanto en las mujeres como en los hombres”, dijo.
Martínez aclaró que el zika tiene varias formas de trasmisión; una de ellas es a través de la picadura del mosquito ‘Aedes aegypti’, pero después de que se tenga el virus se puede trasmitir a otra persona a través de vía sexual.
“Es por eso que decimos que el zika es una infección de trasmisión sexual en el sentido que se puede propagar a través del semen, por eso era tan importante que en ese tiempo de la epidemia se usaran métodos de barreras, como los preservativos para evitar la concepción, durante el tiempo de la epidemia”.
La investigadora confirmó que esta iniciativa de postergar la maternidad en el país se pensó pero faltó empoderamiento de las autoridades para tomar decisiones y activar la alerta.
“Los análisis permitieron establecer que el país dio la alerta y se habló en principio de diferir la maternidad; pero faltó empoderar el tema a la comunidad de lo que era la anticoncepción, prevenir la gestación en los tiempos del zika y eso se debió haber hecho desde la doble protección de las mujeres con métodos de anticonceptivos y los hombres con el uso del preservativo”.
En Colombia, durante 2015-2016, las enfermedades transmitidas por vectores como la malaria, el dengue, el chikunguña o el zika, afectaron a más mujeres que hombres.
Acciones preventivas
Dentro de los retos que dejó este estudio que es socializado con médicos, especialistas y autoridades de salud; son las acciones que se deben tener en cuenta para estar preparados ante futuras epidemias, teniendo un abordaje intersectorial y ver el problema de manera global y no sectorizado.
“Es clave comprender que la vulnerabilidad de las mujeres y hombres al impacto de eventos climáticos y epidémicos, está determinada no solo por la biología, sino por las diferencias en sus roles y responsabilidades sociales, las cuales a menudo exponen a las niñas y mujeres a cargas adicionales en la sociedad”, subrayó.
La investigación aportó recomendaciones en materia de política pública para el fortalecimiento de la articulación entre actores y promover la coordinación intersectorial con objetivos compartidos. Abordar las implicaciones del género, los servicios de salud sexual y reproductiva; como también mitigar los efectos de situaciones medioambientales en la salud de las mujeres y las niñas.
El estudio señaló que se debe alinear el plan de respuesta del zika con los lineamientos de la Política Nacional de Salud Sexual mediante el Plan Decenal de Salud Pública y las metas de desarrollo sostenible de las mujeres.
También se requiere aumentar las investigaciones médicas y científicas en torno a los virus y epidemias que se puedan generar en el país, para buscar rápidamente acciones que permitan combatirlas.
Nuevos casos
Aunque la epidemia ya fue superada en Colombia, todavía se siguen presentando algunos casos del virus del zika de forma aislada en algunas ciudades del país.
El Instituto Nacional de Vigilancia (INS) ratificó en el boletín epidemiológico que en este año 2018 han ingresado 735 casos de zika, 515 casos confirmados por clínica, 214 casos sospechosos y seis casos por laboratorio.
Según la entidad los casos han sido reportados en 31 entidades territoriales del orden departamental y distrital como Valle del Cauca, Norte de Santander, Putumayo, Santander y Tolima; y por municipio de procedencia, los casos son en Cali, Cúcuta y de Villagarzón.
Hasta la semana epidemiológica 43 de 2018, se han notificado 184 casos en mujeres embarazadas que refirieron haber tenido en algún síntoma compatible con el virus zika; de los cuales 18 menores son sospechosos de síndromes neurológicos (Guillain-Barre, Encefalitis viral no especificada y otras enfermedades degenerativas especificadas del sistema nervioso) con antecedentes de enfermedad febril compatible con la infección por el virus zika.
El Sistema de Vigilancia reportó que estos casos se notificaron en Bogotá, Meta, Tolima, Huila, Antioquia, Barranquilla, Casanare, Cundinamarca, Valle y la Guajira.
tomado de: La Nación noticiero independiente: https://www.lanacion.com.co/2018/11/11/el-zika-afecto-la-salud-sexual-y-reproductiva-de-las-mujeres/
Ministros de Salud de la Región de las Américas acordaron implementar un plan de acción sobre control de vectores con el fin de prevenir enfermedades como la malaria, el dengue, el zika y la enfermedad de Chagas, que son transmitidas a partir de insectos. Todo esto conllevará a que países de la región adopten medidas al menos en los próximos cinco años.
Este plan tiene como objetivo la prevención, vigilancia y control de la transmisión de enfermedades infecciosas desatendidas, a través de acciones eficaces, sostenibles y de bajo costo. Además, estará constituido por cinco acciones principales que los países de la región deberán seguir:
Fortalecer el trabajo multisectorial a nivel de programas y sectores para la colaboración en la prevención y el control de los vectores.
Involucrar y movilizar a gobierno y a comunidades locales, incluidos los servicios de salud.
Mejorar la vigilancia de los vectores y la evaluación de las medidas de control, incluido el monitoreo y el manejo de la resistencia a los insecticidas.
Evaluar e integrar los enfoques comprobados o novedosos para controlar a los vectores y ampliarlos a mayor escala cuando sea posible.
Capacitar de manera continua en entomología y control de vectores no solo a los expertos, sino también a los trabajadores de la salud pública.
De acuerdo con la Organización Panamericana de Salud (OPS), las enfermedades infecciosas pueden ser propagadas por mosquitos, garrapatas y hasta roedores, que a su vez lo transmiten a los humanos.
Esta problemática afecta principalmente a países o zonas donde existen factores de riesgo sociales, económicos y ecológicos. Además, contribuyen al ausentismo escolar, la baja productividad, el aumento en la pobreza y los costos de salud.
Al respecto, la directora de la OPS, Carissa Etienne aseguró que “las poblaciones más afectadas por las enfermedades transmitidas por vectores son las que viven en condiciones de vulnerabilidad y alejadas de los servicios de salud, debido a la carencia de medidas sanitarias y de control de vectores”.
Además, indicó que “es necesario que los gobiernos y las comunidades asuman un papel activo en la prevención y control de vectores, para lograr entre todos reducir las enfermedades infecciosas”.
Tomado de Newsweek.com: https://newsweekespanol.com/2018/09/lanzan-plan-de-accion-para-el-control-de-enfermedades-transmitidas-por-vectores/
Este jueves, habitantes del sector José Antonio Galán recibirán atención en salud
12 julio, 2018
Los servicios de salud son gratuitos y van dirigidos a niños, niñas, jóvenes, adultos, adultos mayores, personas en situación de discapacidad y mascotas como perros y gatos.
El lugar de encuentro será en la calle del sector de Galán, cerca de la chatarrería, donde accederán a servicios como:
Salud mental, sexual y reproductiva, con prevención de violencias, consumo de sustancias psicoactivas y auto cuidado.
Toma de presión, control de peso con orientación nutricional, tamizaje visual, educación en higiene oral, salud auditiva, salud comunicativa y prevención de cáncer.
Vacunación para niños y niñas menores de 5 años y mujeres en edad fértil de 10 a 49 años.
Sensibilización en la importancia de la vacunación con el esquema del Programa Ampliado de Inmunizaciones.
Tamizaje nutricional a los niños menores de 5 años y sensibilización en hábitos alimentarios saludables.
Promoción de entornos saludables con las huertas de autoconsumo y asesoría nutricional.
Orientación en lactancia materna y prevención de enfermedades infantiles.
Orientación y acceso al programa de Discapacidad.
Participación social con asesoría a la comunidad e información de los mecanismos de participación ciudadana. ¿Cómo acceder y ser garante de los procesos?
Prevención de la tuberculosis, riesgos, síntomas y tratamientos.
Prevención de enfermedades transmitidas por vectores como dengue, zika y chikungunya.
Atención al usuario y aseguramiento.
Asesoría en la identificación del licor adulterado.
Vacunación antirrábica para gatos y perros.
Tomado de: Noticias telemedellin: https://telemedellin.tv/jose-antonio-galan-atencion-en-salud/269020/